Derecho al porvenir

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Mis Causas

La libertad de conciencia, la igualdad de hombres y mujeres, el empleo digno y condiciones laborales más justas son causas que han atravesado mi trayectoria, en la política, la sociedad civil y el servicio público. Estoy convencida de que el derecho a defender los derechos y el diálogo desde las posiciones, y no los adjetivos, son las bases para encontrar soluciones compartidas en el camino a la igualdad y a la autonomía de todas las personas.

Impulsar la igualdad

Estoy por un trabajo digno, con seguridad social, capacitación y salario remunerador. Aspiro a que se establezca la renta básica universal para evitar el clientelismo y el dispendio en los programas sociales.

Requerimos impulsar el desarrollo de capacidades y competencias para una mejor inserción en el mercado laboral, así como licencias de paternidad y maternidad adecuadas y alternativas para el teletrabajo.

Las mujeres invierten mucho más tiempo que los hombres en el cuidado de personas dependientes y en labores domésticas, lo que en muchos casos impide su autonomía personal, profesional y económica. Debemos redistribuir las tareas en los hogares, crear sistemas públicos de cuidados (con guarderías y espacios para personas dependientes, entre otros) que liberen tiempo para las mujeres y les faciliten la realización de sus proyectos.

Estas metas no sólo tendrán un impacto positivo en la calidad de vida de estas personas, sino en la productividad y el crecimiento de este país.

Desconcentrar el poder y adoptar decisiones compartidas

Es tiempo de dejar atrás los acuerdos políticos en la sombra para lograr mayorías en las cámaras del Congreso.

Estoy por un cambio de reglas para lograr acuerdos políticos transparentes, públicos, que las partes sean capaces de cumplir y de hacerse responsables en caso de no hacerlo.

Es urgente generar mecanismos para formar coaliciones de gobierno, de acuerdo a la pluralidad de corrientes de opinión y pensamiento de la sociedad, que se expresan a través de los partidos representados en el Congreso.

Estoy a favor de desconcentrar el poder del Ejecutivo para adoptar decisiones compartidas con el Congreso. La rendición de cuentas en el Legislativo permite devolver el poder a la ciudadanía, dignificar la política y abatir la corrupción.

Autodeterminación de las personas

La imposición de una creencia, religión o ideología en los gobiernos genera marginación y exclusión. Traducir en hechos la libertad de conciencia, la igualdad y la no discriminación implica que las personas asuman las decisiones de vida sin más límite que la ley y el respeto a los derechos de otras personas.

Es momento de Fortalecer Estado laico para garantizar que cada quien ejerza sus derechos. Para que las mujeres tengan derecho a interrumpir su embarazo legalmente y en condiciones seguras, acceso a información y a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad. Para que todas las personas ejerzan su sexualidad e identidad, sin que las autoridades cuestionen o nieguen ningún derecho o servicio, lo que incluye legislar por el matrimonio igualitario.

Romper los ciclos de la violencia

La crisis de seguridad en México tiene muchas aristas y requiere de un cambio radical de paradigma, mediante una acción integral. En particular, quiero trabajar por dos factores que frecuentemente se olvidan:

Primero, la transformación de los sistemas penitenciarios, para lograr mejores condiciones tanto de seguridad como de trato digno. Asimismo, garantizar el derecho al porvenir, para evitar la reincidencia delictiva mediante herramientas y oportunidades para que las personas que salen de prisión puedan reinsertarse en la sociedad con opciones viables de vida. Un buen retorno de las personas a la vida en libertad significa apoyarlos para que delinquir no es una opción.

Segundo, discutir una nueva política de drogas para evitar la criminalización de consumidores y productores involucrados en estas actividades por coacción o supervivencia. Actualmente, se vive una crisis humanitaria en la que las más perjudicadas son las personas jóvenes con diversos tipos de marginación. Por ello, es necesario integrar el enfoque de salud pública y de desarrollo igualitario en la política del gobierno hacia las sustancias psicoactivas.

Reconocer los derechos de las personas trabajadoras del hogar

En México hay más de 2 millones de mujeres trabajadoras del hogar, el 80% sin seguro social ni pensiones, que en su mayoría ganan menos de dos salarios mínimos y trabajan sin la certeza de contar con un trabajo estable y promisorio.

Llegó el momento de generar corresponsabilidad entre gobierno, sociedad civil, empresas, patrones y personas trabajadoras.

Requerimos contratos de trabajo justos, que haya capacitación, acceso a salud y seguridad social. Que haya una relación equitativa entre trabajadores y patrones, mayor protección del Estado, trato y condiciones dignas, como horarios adecuados, descanso obligatorio y ninguna discriminación de cualquier tipo

Desigualdad Laboral
Empoderamiento
Libertades
Trabajo Digno
Trabajadoras del Hogar
Economía del Cuidado

Mi Trayectoria

Feminista y socialdemócrata. Defiendo el derecho a la diferencia. En la década de los ochenta, fui la única mujer integrante de la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores Automotrices de Dina-Renault. Asesoré al Sindicato de Costureras 19 de septiembre, damnificadas por el sismo de 1985. Después, fundé y presidí Mujeres Trabajadoras Unidas, A.C. (MUTUAC) y Mujeres en Acción Sindical (MAS).

Más adelante, participé en la constitución de organizaciones civiles dedicadas a la representación, el debate, la formación y la incidencia de mujeres, como Equidad de Género: Ciudadanía, Trabajo y Familia (1996), la Agrupación Política Feminista “Diversa” (1999) y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (2000), en las que asumí la presidencia.

En 2001, presidí el partido México Posible y para 2006 tuve la oportunidad de competir en la elección a la Presidencia de la República por el partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina, en la cual obtuve 1.1 millones de votos.

Entre 2012 y 2013, encabecé la Iniciativa SUMA, programa de formación y mentoría para impulsar el liderazgo político de mujeres de todas las filiaciones políticas, la cual tuvo impacto en 15 entidades federativas y en más de 2 mil mujeres.

En 2014 comenzó mi trayectoria en el servicio público como Secretaria del Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México, periodo durante el cual la capital pasó del lugar 25 al quinto en creación de empleo, de acuerdo con el Servicio Nacional de Empleo.

Fui Secretaria de Gobierno de la Ciudad de México de julio de 2015 a febrero de 2018, donde impulsé una política de gobernabilidad democrática basada en el diálogo para concretar acuerdos y lograr un clima de convivencia.

Ahora soy candidata al Senado de la República en la lista nacional del partido Movimiento Ciudadano, que integra la Coalición por México al Frente.

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